miércoles, 16 de junio de 2010

Es triste, me estoy dando cuenta de lo superficial que he sido casi toda mi vida, desesperándome por conseguir cosas que, al fin y al cabo, son totalmente innecesarias para mi. Todo cosas materiales. Viajes, dinero, ropa.. ¿Pero y cuando de verdad deseas que algo suceda, que haces? Algo que no se compra ni con todo el dinero del mundo, ni si quiera pidiéndoselo a tus padres de rodillas. Algo que no está en manos de nada ni de nadie, algo que solo se puede conseguir con lucha, y ni tan solo eso está en tus manos. Algo que.. Sencillamente es cuestión de suerte. Y ya de nada sirve desesperarte, de nada te sirve llorar tan sinceramente que hasta lloren los demás al verte, de nada sirve quererlo con todas tus fuerzas, y de nada sirve pedirlo por favor, ni a tus padres, ni a ella, ni a los suyos, ni a nadie. Es tan tan tan tan difícil pensar que la vida de alguien de quien depende la tuya está en manos de algo tan mísero y tan fortuito como lo es la suerte.. Y da la casualidad, de que ninguna de nosotras anda sobrada de eso.
Yo tengo claro algo: Y es que nada de lo vivido será en vano. Todo tiene algún sentido, ya que si no, no se hace. Pero yo soy diferente, yo hago cosas sin sentido, y las hago porque sí, gracias a un termino desconocido para muchos llamado felicidad. Pero ya no soy así, o por lo menos no tanto. Era de aquellas a las cuales la espontaneidad era su punto fuerte, aquello por lo que se movía su mundo. Pero ya no. Mira hasta el punto que has cambiado mi vida. Ahora tengo bien claro lo que quiero, sé elegir. Y.. Gracias. No tienes ni idea de todo lo que me has dado sin ni si quiera saberlo.. ¿Sabes? Ahora soy una chica que tiene las cosas muy claras, prefiero estar muriendo por alguien que no querer a nadie, ya que por lo menos sabré lo que quiero, y esto es gracias a ti, tú me has enseñado elegir. Y, ¿Sabes? Te quiero a ti. Ahora lo tengo más claro que nunca.




"Yo en cambio hace tiempo que aprendí que la vida se pasa volando, mirando a los adultos a mi alrededor, tan apresurados siempre, tan agobiados porque se les va a cumplir el plazo, tan ávidos del ahora para no pensar en el mañana… Pero si se teme el mañana es porque no se sabe construir el presente, y cuando no se sabe construir el presente, uno se dice a sí mismo que podrá hacerlo mañana y entonces ya está perdido porque el mañana siempre termina por convertirse en hoy, ¿me entendéis? De modo que sobre todo no hay que olvidarlo. Hay que vivir con la certeza de que envejeceremos y que no será algo bonito, ni bueno, ni alegre. Y decirse que lo que importa es el ahora: construir, ahora, algo, a toda costa, con todas nuestras fuerzas. Tener siempre en mente la residencia de ancianos para superarse cada día, para hacer que cada día sea imperecedero. Escalar paso a paso cada uno su propio Everest y hacerlo de manera que cada paso sea una pizca de eternidad. Para eso sirve el futuro, para construir el presente con verdaderos proyectos de seres vivos".Lo importante no es morir, sino lo que estás haciendo en el momento en el que mueres. Y en ese momento Reneé estaba dispuesta a amar...




Cuando te acarician suavemente, tu cuerpo se relaja, sientes escalofríos. Cuando ríes a carcajadas, las lágrimas llegan a tus ojos, el corazón late mas deprisa y tu cerebro reacciona produciéndote un incontrolable placer, casi tanto, como cuando comes chocolate.












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